viernes, 20 de abril de 2012

Y deshacerme cuando sopla el viento.

Grito, y lo hago porque lo siento. Como porque me apetece. Vivo porque tengo ganas. Sonrío porque tengo motivos.
Creo que este es mi momento. Es el momento que querer conquistar el mundo, de reir porque sí. De no buscar porques a todo. De ser de verdad.
Y no, voy a llorar, pero tampoco te lo puedo prometer. Porque desde ahora, las promesas no sirven de nada. Porque no puedo acordar nada de lo que NO esté segura. Y ahora mismo, no me apetece estar segura de nada.
Fue bastante bonito mientras duró, y duró demasiado. Te recordaré lo suficiente para saber que fuiste importante, pero no imprescible.
Ahora este barco lo dirijo yo... Y nadie más.